Tus oidos son sordos a lo que yo tengo para decirte, solo escuchas ruido tratando de deshacer tu craneo y conviertes mis palabras en sonidos indeseables para ti.
Me siento destruida por ti... manos que debian protegerme se vuelven en mi contra y arañan mis esperanzas.
Esta casa no es mi hogar, es hogar de mis penas, es causa de lagrimas y ojos enrojecidos... es causa del entumecimiento de mi cerebro que no puede dejar de dar vueltas a razones sin razon, a colores daltonicos de un muerto corazon.

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