lunes, 15 de julio de 2013

sin cielo

Fuiste un castigo disfrazado de regalo, la ilusión de verte de nuevo me dominó por completo, pero ahora que te tengo frente a mi, no puedo con la desesperación. Eres una sombra, solo un esbozo de quien yo ame desde el momento en que cruce mirada con su figura y a quien evoque en sueños, los que se vaciaron en papeles húmedos de melancolía. Al saberte en compañía de la muerte, baje a buscarte, recorrí discos incandescentes de ira, amargura y envidia; con solo el empuje de poder sostenerte y contemplar tu rostro sonreirme. Pero fue inútil, al ser de diferentes extremos, soy un desconocido para ti, una luz tan cegadora como tenebrosa eres tu para mi.

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