Quizás esa cerveza tranquila que a uno lo pone a pensar, quizás que en
general soy de esas personas que siempre se cubren de nostalgia, pero es
ocasional el pensamiento de que te extraño.
Siempre he odiado tu cobardía, es de esas manías que uno nunca podría
encontrar adorable. Es lo que me separó más de ti, ya que mientras más crecía
mi seguridad, mas empequeñecía la tuya...
He cambiado, pero creo que aún me parezco a la persona con la que solías
compartir tardes enteras, comidas y confidencias.
A veces caigo en el pensamiento de si funcionaria volver a ser cordiales
siquiera... Y con honestidad estoy segura de mí, pero no de ti.
Sé que yo valgo la pena, pero no sé si tú quisieras valerla hacia mí.
Y después recuerdo de nuevo esa cobardía, esa maldita falta de ánimo por
avanzar... esto para mí es un paso, unas ganas de avanzar
Quisiera saber si podrías dejar de lado la cobardía y demostrarme que para
ti valgo la pena... con un acto que no mimetice a tus saludos tímidos de
antaño, algo que me diga que realmente te interesaría...
No tienes que presionarme, no pienso esperar... la puerta está cerrada, pero
siempre se puede tocar, y con las palabras correctas tal vez entrar.
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